Vivienda unifamiliar aislada implantada en una parcela de aproximadamente 1.000 m² en ladera, concebida para adaptarse al terreno natural minimizando la excavación y favoreciendo las vistas abiertas al mar. El proyecto se articula en dos volúmenes: uno principal que alberga la vivienda junto al garaje, y un segundo cuerpo independiente destinado a zona de esparcimiento. La arquitectura, de volúmenes blancos y líneas limpias, se integra en el paisaje siguiendo la tradición mediterránea, abriéndose al exterior hacia una amplia parcela donde destaca una piscina de forma orgánica.
